Habilidades blandas, soft skills, poder suave... ¡se les llama de muchas formas! Y lo que es más importante, se habla de su importancia por todos lados, por lo que es imposible no creer que de ellas depende la velocidad y calidad del desarrollo de tu carrera.
Y así es: si tus habilidades duras, adquiridas en la universidad y con experiencia, son las paredes y el techo de tu estructura llamada "éxito", entonces las habilidades blandas son los cimientos o incluso la regla que permite alinear las habilidades duras de manera recta para que no se derrumben. Son precisamente las habilidades blandas las que determinan qué tan efectivamente aplicarás los conocimientos prácticos en la realidad, y por eso te presentamos las 5 habilidades blandas más demandadas en el mercado laboral actual. ¡Y, por supuesto, te contamos cómo y dónde puedes desarrollarlas sin siquiera salir de la oficina! Spoiler: en los cursos online de Lectera, claro, porque con nosotros basta con estudiar 15 minutos al día, y puedes hacerlo directamente en tu descanso para comer, en el avión o en el metro.
Habilidad № 1. Conciencia plena (Mindfulness)
La conciencia plena se refiere a la capacidad de estar "en el momento", de ser consciente de tus acciones y del paso del tiempo, así como de monitorear constantemente tu estado y lo que sucede a tu alrededor. Digan lo que digan, es imposible estar en un estado de conciencia plena sin parar; simplemente empezarías a volverte loco si observaras continuamente todo lo que te rodea. Es un modo que funciona con un sistema de "encendido" y "apagado", y debes ser capaz de presionar el botón de "encendido" en el momento adecuado, por ejemplo, cuando necesitas concentrarte en el trabajo, cuando te provocan un conflicto o simplemente para descansar de manera efectiva en tu pausa para comer y volver al trabajo con energías renovadas.
La conciencia plena es una forma de sentir mejor tu vida y gestionarla, y es lo que necesitas si a menudo te quejas de que "la vida pasa de largo" o de que haces todo en piloto automático, perdido en tus pensamientos. Así es como puedes empezar a desarrollar la conciencia plena ahora mismo o en cualquier momento que te resulte conveniente:
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Empieza a realizar acciones habituales de manera no habitual. Por ejemplo, cepíllate los dientes con la mano izquierda o sostén la cuchara con ella si eres diestro. La necesidad de controlar adicionalmente tu cuerpo activará tu cerebro y las conexiones neuronales; notarás de inmediato que te involucras más en cualquier proceso laboral en cuanto rompas su rutina.
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Toma descansos de 5 minutos "conscientes". Para hacerlo, levántate de tu escritorio, acércate a la ventana e intenta una de las siguientes actividades: describe todos los autos que ves en la calle; describe a los transeúntes; encuentra 7 cosas verdes, o rojas, o amarillas. También puedes tomar una barra de chocolate y, derritiéndola lentamente en tu boca, describir su sabor, su textura, cómo se sentía al tacto en tus manos, su aroma, etc.
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Describe tu estado en un diario 4-5 veces al día. Programa una alarma y hazlo estrictamente a tiempo, respondiendo a la pregunta: "¿Cómo me siento ahora? ¿Qué estoy sintiendo? ¿Cómo se manifiesta físicamente? ¿Por qué?".
¿Qué curso de Lectera puede ayudarte aquí? El curso "Conciencia - estilo de vida. El camino hacia tu propia felicidad", donde desarrollarás la habilidad de concentración, alcanzarás un equilibrio interior, aprenderás más técnicas para entrenar la conciencia plena y trabajarás con el estrés, la ansiedad y la inseguridad.
Habilidad № 2. Inteligencia emocional
La inteligencia emocional no es solo el dominio perfecto de las propias emociones (lo que hace prácticamente imposible sacar a alguien de sus casillas), sino también la comprensión de las emociones de los demás, su "lectura" a través de expresiones faciales, tono de voz, gestos y comunicación no verbal en general. Precisamente la inteligencia emocional es la base de habilidades como la comunicación, y de ella derivan capacidades como la persuasión o la negociación. La IE (abreviado) incluye todo lo relacionado con los sentimientos, desde su seguimiento hasta la capacidad de elegir las palabras exactas que provocarán la reacción deseada en tu interlocutor. Puedes desarrollar tu inteligencia emocional así:
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Observa a tus colegas durante el trabajo. Toma una hoja, escribe el nombre de cada uno e intenta determinar qué emoción está experimentando cada compañero en ese momento. También enumera las señales que lo indican. Por ejemplo: frunce el ceño, aprieta los labios, chasquea la lengua, hojea documentos rápidamente → probablemente este compañero está enfadado. Intenta relacionar las manifestaciones físicas con las emociones correspondientes. Luego puedes preguntarle al colega si acertaste en tu evaluación para comprobarlo.
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Lleva un diario de emociones. Al igual que entrenabas la conciencia plena, puedes desarrollar tu inteligencia emocional, pero de forma más rápida y frecuente. Existen aplicaciones móviles para esto como Daylio. Configura recordatorios y registra tu estado de ánimo cada 3-4 horas. También puedes seleccionar manifestaciones físicas actuales, valorar la intensidad emocional y añadir notas explicativas. Esto te dará una visión detallada de cómo y por qué fluctúa tu humor durante el día.
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Detectar, reducir y regular el estrés a tiempo. Un aspecto crucial de la IE es la gestión del estrés, que te permite pasar de ser un "sprinter" que alcanza metas a golpes de esfuerzo, a un "maratonista" capaz de jugar a largo plazo sin quemarse emocionalmente antes de cada vacación. Cuando identifiques estrés en tu diario, aplica inmediatamente tus métodos personales para reducirlo (primero deberás descubrir cuáles te funcionan). Por ejemplo: ejercicio físico, meditación, tiempo de calidad los fines de semana sin móvil ni videojuegos adictivos, paseos al aire libre, etc.
¿Qué curso de Lectera te ayudará aquí? "Inteligencia emocional. Para el éxito personal y profesional", donde potenciarás tu empatía, estudiarás el aspecto hormonal/biológico de las emociones, aprenderás a gestionarlas, manejar las negativas e incluso desarrollar negocios usando la IE.
Habilidad № 3. Trabajo en equipo
Las películas de Hollywood a menudo nos hacen creer que ser un lobo solitario es genial, y que en un mercado competitivo esta es la única manera de alcanzar alturas increíbles. ¡Pero nada más lejos de la realidad! Lee entrevistas de personas exitosas como Warren Buffett o Steve Jobs: todos los grandes líderes están al frente de su propio equipo, lo cuidan, lo desarrollan y lo apoyan. Nunca lograrás tanto éxito en solitario como el que puedes alcanzar junto a personas afines. Y eso sin mencionar que, si eres un empleado y no un emprendedor, y trabajas en una oficina, tendrás que convivir y colaborar con otros, te guste o no. Así es como puedes mejorar tu trabajo en equipo:
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Empieza a asistir a eventos corporativos, actividades de team building y almuerzos en grupo. Y si no se organizan, ¡toma la iniciativa y propónlos tú! Y lo más importante: no asistas solo por cumplir, sino para socializar. Fíjate el objetivo de conocer al menos 2-3 intereses principales de cada compañero, qué universidad terminaron, cómo llegaron a la empresa, qué suelen hacer los fines de semana. Y, sobre todo, recuerda todo lo que te cuenten.
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Pide ayuda y ofrécela. Claro, cuando sea realmente necesario. ¿No sabes cómo usar ese nuevo programa? Pídele a alguien que te enseñe. ¿Ves que un compañero está agobiado y no le da tiempo a imprimir documentos? Ofrécete a hacerlo por él. Eso sí, mantén los límites y no conviertas esto en una delegación de funciones. Ayudar no significa hacer el trabajo de otros.
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Da y solicita feedback. Si participas en un proyecto colaborativo con todo el equipo, pregunta si puedes mejorar algo, si convendría ajustar el trabajo, si todos entienden sus tareas actuales y la fase en la que están, etc. ¡A este ritmo podrías convertirte hasta en el líder informal del grupo!
¿Qué curso de Lectera te ayudará aquí? El curso "Formación de un equipo perfecto: las herramientas para lograr objetivos comunes", que será especialmente útil si eres supervisor o aspiras a serlo. Aprenderás a motivar personas, dar retroalimentación constructiva, resolver conflictos, reclutar nuevos talentos y potenciar adecuadamente las capacidades de tus subordinados o colegas.
Habilidad № 4. Gestión del tiempo
O en pocas palabras: "la habilidad de llegar a todo y en todas partes". La gestión del tiempo, ese recurso del que todos carecemos constantemente, sí, sí. Sin embargo, comenzará a ser suficiente tan pronto como domines las técnicas y métodos de gestión del tiempo. Este es un amplio conjunto de diversas prácticas individuales entre las que puedes elegir lo que más te convenga, y simplemente acostumbrarte a usarlas de manera constante mediante el entrenamiento. Por ejemplo, prueba:
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El legendario método "Pomodoro" (o Tomate, o Tomato - todas son la misma técnica). Su esencia radica en usar un temporizador: trabajas durante 25 minutos, descansas 3-5 minutos. Con el tiempo, puedes aumentar los períodos de trabajo y, por ejemplo, reducir los de descanso o aumentarlos proporcionalmente. Ideal para quienes tienen dificultades para mantener la atención en una sola tarea.
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Descomposición. ¿Te da miedo abordar tareas porque parecen demasiado grandes y complejas? Es comprensible, esto realmente provoca miedo al fracaso y nos lleva a procrastinar. En este caso, divide una gran tarea en pequeños pasos y concéntrate en completarlos secuencialmente, tachando lo completado en tu lista de tareas (¡es agradable - escribir y tachar! ¡Pruébalo!). Por ejemplo, en lugar de "Preparar informe", escribe "Calcular suma N", luego "Calcular suma B", después "Crear gráfico basado en N y B" y así sucesivamente.
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"Cómete la rana". ¿Cómo preferirías comerte una rana si fuera el plato más asqueroso en una mesa festiva, rodeada de exquisitos postres y aperitivos? ¿No sería mejor tragar la rana primero, de inmediato, y luego disfrutar de la comida acompañándola con algo delicioso? Lo mismo con las tareas: haz lo más difícil, desagradable y temido en la primera mitad del día como primera actividad, y deja las tareas más agradables y fáciles para la tarde.
¿Qué curso de Lectera puede ayudarte aquí? El curso "Gestión del tiempo en el trabajo", donde aprenderás aún más técnicas para organizar el trabajo y administrar el tiempo, identificar y vencer a los "ladrones de tiempo", establecer metas a largo plazo, planificar, crear horarios y concentrarte en objetivos importantes.
Habilidad № 5. Oratoria
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La oratoria te será útil no solo para hablar en público, sino también para tu vida personal, por ejemplo si quieres conquistar a una compañera hermosa o convertirte en el alma de la fiesta. Después de todo, se trata de la habilidad de hablar, y hablar es algo que tenemos que hacer a lo largo de la vida en diferentes situaciones y con personas completamente distintas. Encontrar el enfoque adecuado, ganarte a los demás, argumentar con solidez, transmitir ideas correctas y causar la mejor impresión - todo esto es posible gracias al dominio de la oratoria. Y así es como puedes desarrollarla por tu cuenta:
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Grábate en video y analízate. Por ejemplo, durante una conversación con amigos, en una conferencia o al presentar un informe, o simplemente en casa hablando sobre algo frente a la cámara. Al revisar la grabación, presta atención a: si tus gestos coinciden con el ritmo del discurso y si son apropiados (esto es muy importante), si titubeas al hablar, qué aspectos negativos puedes identificar en tu forma de expresarte y en tu presentación, y en qué aspectos claramente sobresales.
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Observa discursos de oradores famosos. Como el discurso de Steve Jobs a los graduados de Stanford. Fíjate cómo enfatiza puntos clave usando su voz y gestos, su postura, cómo maneja el lenguaje no verbal, hace pausas, etc. Adopta estas técnicas, aprende de quienes admiras.
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Desarrolla tu memoria y practica trabalenguas. Los actores de doblaje, teatro y cine tienen muchas técnicas para hacer su dicción más clara y elegante, hasta el punto de practicar sus diálogos con una manzana en la boca. También es importante no limitarse a leer de un guión, sino memorizar la información que quieres transmitir y practicar. Habla más, con mayor frecuencia y volumen, busca oportunidades para expresarte en público. ¡Y trabaja obligatoriamente en superar el miedo escénico y a la atención pública!
¿Qué curso de Lectera puede ayudarte aquí? El curso "Orador legendario. Dominando el arte de hablar en público", donde aprenderás técnicas de los grandes oradores de la historia, analizarás discursos de Lincoln, Churchill y Steve Jobs, dominarás el storytelling, aprenderás a manejar los nervios y a estructurar eficazmente tus presentaciones.